Eliminando malos hábitos

las ventajas de tener un perrito son muchas pero al momento de enfrentarnos a sus conductas negativas hacen que lo volvamos a pensar y saber que tenemos que aceptar el compromiso de solucionarlo.

Por DANNYA

Lo que más nos gusta de nuestro perrito es cuando hace algo fruto del trabajo con él o ella, como hacer sus necesidades en el lugar correcto, no saltar o ladrarle a la gente, no salir corriendo hacia otro perro en fin cosas de las que nos sentimos orgullosos que ya este logrando hacer. Sabemos que el camino es de mucha práctica y paciencia pero sobretodo amor a nuestro peludito.

Es así que tenemos que enfrentarnos a veces a su casi nula disposición de aprendizaje y por más que queramos que aprenda a hacer algo parece que nunca lo logrará, terminando así con nuestro empeño pero tenemos que seguir adelante, motivarnos de alguna manera pues los frutos que se lograrán resultarán en una mejor convivencia en todos los aspectos.

El querer forzar a nuestro perrito a que haga algo dificultará mucho las cosas, el aprendizaje con ellos tiene que ser de una forma natural, sin presiones y casi de una manera despreocupada, sin regañar ni exaltarse, recordemos que ellos no entienden la vida como nosotros la vemos y no entenderán porque están siendo castigados por lo que en vez de aprender, solo reprimirán su conducta al estar en presencia de ellos regresando a sus malos hábitos una ves estén solos o en presencia de personas desconocidas. En primer lugar tenemos que asegurar que sus conductas no estén siendo causadas por un mal de salud, ya habiendo descartado esto ser consientes de asumir el compromiso de dedicarle un tiempo diario a nuestro perrito para su adiestramiento, de no ser así considerar la opción de servicios profesionales de adiestramiento en conducta de obediencia.

Camino al éxito con nuestro perrito:

  • Para corregir un mal hábito tenemos que ser perseverantes, si esta haciendo algo que consideramos esta mal, como robar comida, hacer sus necesidades en lugares no adecuados, etc un simple “no” enérgico sera la señal suficiente para corregirlo.
  • Tener comunicación directa con el profesional de adiestramiento canino nos ayudará muchísimo pues empezaremos a tener conocimiento del uso de comandos básicos de corrección como el “sentado”, “abajo”, “quieto”, “junto”, “deja”, etc herramientas con las cuales aseguraremos la socialización y su seguridad.
  • Si además de ti más personas conviven de manera diaria con tu perrito, pedirles a todos que utilicen los mismas palabras o gestos corporales para indicarle que haga o no haga algo. Algo que ayuda de gran manera es utilizar el refuerzo positivo o premio cada que realice algo bien.
  • Tenemos que ser flexibles con nuestro perrito en ves de prohibirles algo brindarles alternativas, si quieren morder que muerdan sus juguetes si quieren cavar que caven en un lugar designado así no se estarán reprimiendo sus conductas sino enfocándolas.

Entre más claros seamos con las señales que le demos a nuestro perrito más rápido avanzaremos

Es decir si una ves le corregimos en algo seguir haciéndolo pues si otras no lo hacemos le estaremos mandando señales de confusión y el mal hábito persistirá y como regla nunca regañarlos una ves hayan hecho algo malo el regaño tiene que ser en el instante que esta haciendo lo incorrecto de otra manera solo se confundirá.

No importa que tipo de mal hábito queremos corregir la perseverancia y amor a nuestro perrito harán que este se modifique y desaparezca, al final solo queremos el bienestar pleno para su desarrollo y saber que casi toda mala conducta tiene su origen en la desatención así que a disfrutar y pasar más tiempo con nuestro perrito que al final el vínculo se reforzará trayendo bienestar y grandes logros para todos.

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